El 8 de septiembre, la NSA, el FBI y la CISA publicaron un aviso conjunto de ciberseguridad, el AA26-251A, que señala a seis empresas de IA con sede en China: DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI. Según las agencias, esas empresas extrajeron «miles de millones de tokens a lo largo de millones de intercambios» de modelos punteros estadounidenses, entre ellos versiones de Claude, GPT, Gemini y Grok, al menos desde finales de 2024. El documento es una advertencia dirigida a las empresas estadounidenses, y ninguna de las páginas de las agencias anuncia cargos, sanciones ni medidas comerciales.
La acusación no es destilar
La destilación, entrenar un modelo con las respuestas de otro, es una técnica habitual, y las propias agencias lo reconocen. Lo que califican de malicioso es lo que la rodea: la escala, las vías engañosas de acceso y el incumplimiento de las condiciones de uso de las empresas estadounidenses. Las páginas consultadas hablan de «destilación maliciosa de conocimiento» y de extracción sistemática; la palabra «robo» sale de los titulares y de lo que habían amenazado antes cargos estadounidenses, no del texto del aviso.
Lo que describe el aviso
El acceso se hizo a través de las API oficiales, de proveedores de nube y de agregadores, y de un mercado gris de intermediarios que revenden el acceso a modelos punteros para esquivar las restricciones geográficas, a los que el aviso llama «estaciones de transferencia». Entre las tácticas que enumera están los prompts de jailbreak para sacar el razonamiento oculto de la cadena de pensamiento, el cambio automático de vía de acceso cuando una queda bloqueada y las reservas de cuentas manejadas por empleados con presupuestos diarios por agente, que atribuye a StepFun. Afirma que MiniMax apuntó a un nuevo modelo de Claude en menos de 24 horas desde su lanzamiento, que las campañas de DeepSeek alimentaron R1 y V3, y que Alibaba usó la destilación para mejorar sus modelos Qwen.
Dos de sus juicios son valoraciones y no pruebas que el documento haga públicas: que las campañas se hicieron «probablemente con conocimiento del gobierno chino» y que son el núcleo de la estrategia de desarrollo de IA de esas empresas, y las agencias no publican cómo contaron los tokens.
Lo que se pide a las empresas estadounidenses
El aviso pide a los proveedores de IA que detecten usos anómalos, como cuentas nuevas que llegan de inmediato al máximo de uso, que degraden o alteren en silencio las respuestas a las peticiones sospechosas de destilación sin avisar a quien las hace, y que crucen la actividad entre proveedores, nubes y agregadores. «Instamos encarecidamente a las empresas de IA a tomar medidas inmediatas para proteger sus plataformas», dijo Nick Andersen, director en funciones de la CISA.
La respuesta de Pekín
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino rechazó las acusaciones el 9 de septiembre. Su portavoz, Mao Ning, dijo que el desarrollo de la IA en China se debe a su propia fuerza científica y pidió a Estados Unidos que «deje de lanzar acusaciones falsas para difamar a China». Seis semanas antes, el 27 de julio, el Ministerio de Comercio chino ya había respondido a las amenazas de investigar y sancionar a empresas chinas de IA por destilación: calificó esas acusaciones de infundadas y de «una forma típica de hegemonismo en la IA», y afirmó que también empresas estadounidenses han destilado modelos chinos, algo para lo que no se encontró ninguna fuente estadounidense.
Lo que queda abierto
El registro público no muestra todavía qué condiciones de uso se incumplieron en cada caso, cómo se midieron los tokens ni si habrá algún paso legal. El aviso describe con detalle cómo circula el acceso a los modelos punteros entre países, y de momento su prueba es la descripción de las propias agencias.
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- Rueda de prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores, 9 de septiembre — Ministerio de Asuntos Exteriores de China
- El cierre del loophole de chips — IA al Día