Anthropic ha empezado a marcar el texto que escriben sus modelos Claude más recientes con una marca de agua estadística, para cumplir la obligación de marcado legible por máquina del artículo 50 del AI Act europeo, que se aplica desde el 2 de agosto de 2026. Su explicación, actualizada el 1 de septiembre, cuenta cómo funciona la marca y, con igual utilidad, lo que no puede hacer.
Cómo funciona
El método es una versión de SynthID-Text, que Google DeepMind publicó en Nature en 2024. Cuando un modelo tiene varias palabras igual de razonables para elegir, la marca sólo cambia la fuente de azar que decide esa elección. El patrón resultante es invisible para quien lee y detectable para quien tiene la clave. No se añade nada al texto: ni caracteres ocultos, ni tokens de más, ni cambios de precio. Anthropic dice que la calidad no se resiente, y lo apoya en sus pruebas internas y en los resultados que Google publicó sobre su propio sistema.
La marca no lleva información que identifique a nadie: no se puede asociar a un usuario, una organización ni una conversación, y no cambia quién es el dueño del resultado.
Qué modelos y qué superficies
Según el centro de ayuda de Anthropic, los modelos Claude lanzados a partir del 2 de agosto admiten el marcado, y cita Fable 5.1 y Mythos 5.1 como los que lo tienen ahora. Como se aplica en el propio modelo, la marca acompaña al resultado en la API, las aplicaciones de Claude, Claude Code y las plataformas en la nube, y Anthropic la aplica en todo el mundo porque todavía no tiene una forma fiable de limitarla por regiones. Los modelos anteriores al 2 de agosto entran en el periodo de transición europeo, y Anthropic dice que les añadirá el marcado en los próximos meses, sin nombrar modelos ni fechas.
Los archivos se tratan de otra forma: las imágenes compatibles llevan en sus metadatos una credencial de contenido C2PA firmada, que puede leer una herramienta gratuita, Claude Content Checker.
Quién puede detectarla
La detección está en vista previa privada. Tienen acceso los grupos que nombra la ley europea, como reguladores, fuerzas de seguridad, medios, verificadores de datos, investigadores y organizaciones de la sociedad civil, y las empresas que necesitan comprobar la marca para cumplir sus propias obligaciones. Anthropic dice que ampliará el acceso con el tiempo.
Lo que no puede probar
Anthropic enumera los límites. Detectar la marca indica una probabilidad, no una prueba. No confirma que un texto lo haya escrito una persona, no identifica a otra IA y no distingue entre «Claude escribió esto» y «Claude corrigió mucho esto». Que falte la marca no significa que el texto sea humano.
La señal es más fuerte en textos largos y más débil donde hay pocas palabras equivalentes entre las que elegir: pasajes factuales, correcciones de estilo y textos humanos apenas retocados. Cuando hace falta un resultado exacto, como en el código, la marca no se aplica. Una edición ligera probablemente no la borra, pero una reescritura completa sí. Anthropic no ha publicado tasas de detección ni una longitud mínima para su propio despliegue.
Para las empresas que construyen sobre Claude, el centro de ayuda añade una advertencia práctica: quien despliega un sistema tiene que evaluar por su cuenta lo que le exige el artículo 50.
Lecturas relacionadas
- How Claude marks AI-generated content — centro de ayuda de Claude
- Scalable watermarking for identifying large language model outputs — Nature, 2024
- Qué exige el AI Act desde el 2 de agosto — IA al Día