El mercado de los agentes de programación con IA está que arde. Cinco jugadores compiten por el mismo espacio. Y ahora SpaceX —la empresa de cohetes de Elon Musk— tiene una opción para comprar Cursor por 60 mil millones de dólares.
La noticia, reportada por The Verge en abril de 2026, es una opción de compra con una cláusula de penalización de 10 mil millones si SpaceX decide no ejercerla. Una empresa aeroespacial está apostando fuerte por el software que escribe software.
Cursor acaba de lanzar Composer 2.5, construido sobre el modelo Kimi K2.5. La propia empresa publicó sus números, y en los tres benchmarks principales de programación iguala a Claude Opus 4.7. Terminal-Bench 2.0: 69,3% contra 69,4%. SWE-Bench Multilingual: 79,8% contra 80,5%. Son empates técnicos. La diferencia está en el precio: Cursor cuesta alrededor de 2 dólares por tarea y Claude Opus 4.7 cuesta 10, cinco veces más.
OpenAI lanzó Codex CLI en febrero de 2026 como respuesta directa al éxito de Claude Code. xAI entró en mayo con Grok Build, un agente de terminal con subagentes paralelos. Y Alibaba presentó Qwen 3.7 Max, disponible en OpenRouter a 2,50 dólares por millón de tokens de entrada, drásticamente más barato que las alternativas occidentales.
Pero no todo lo que circula en YouTube es cierto. Un video del canal AI Skills Hub afirma que Qwen “superó a GPT y Gemini en pruebas de programación”. No hay evidencia que respalde esa afirmación. De hecho, GPT-5.5 tiene 82,7% en Terminal-Bench 2.0, muy por encima de Composer 2.5 (69,3%) y Opus 4.7 (69,4%). El mismo canal asegura que Grok fue entrenado con datos de interacción de Cursor. Cero evidencia. Es una fabricación.
Claude Code tiene la delantera. Cursor está recortando distancia por precio. SpaceX está poniendo su supercomputadora Colossus —“un millón de equivalentes H100”— detrás de esta apuesta. OpenAI contraataca con Codex. Google observa con Gemini CLI. Y las alternativas chinas presionan por costo.
La dirección es clara: los agentes de código se están volviendo un commodity. La ventaja pasa a estar en quién controla el ecosistema, la infraestructura y el flujo de trabajo del desarrollador.
Fuente principal: Introducing Composer 2.5 — Cursor Blog